Súplicas de protección y complacencia
‘Abdur Raḥmān bin Abī Bakr relató que le dijo a su padre:
“Oh padre, te he escuchado suplicar todos los días:”
“Allāhumma ‘āfinī fī badanī, Allāhumma ‘āfinī fī sam‘ī, Allāhumma ‘āfinī fī baṣarī, lā ilāha illā anta.”
(Oh Allāh, concédeme bienestar en mi cuerpo, oh Allāh, concédeme bienestar en mi oído, oh Allāh, concédeme bienestar en mi vista. No hay deidad excepto Tú.)
Tres veces en horas de la mañana y tres veces en horas de la noche.
Y dijo:
“Allāhumma innī a‘ūdhu bika minal-kufri wal-faqri, wa a‘ūdhu bika min ‘adhābil-qabr, lā ilāha illā anta.”
(Oh Allāh, me refugio en Ti de la incredulidad y de la pobreza, y me refugio en Ti del castigo de la tumba. No hay deidad excepto Tú.)
Tres veces en horas de la mañana y tres veces en horas de la noche.
Él respondió:
“Sí, hijo mío; escuché al Profeta ﷺ recitar eso y me gusta seguir su ejemplo.”
[Imām Aḥmad, Al-Bujārī en ética personal, Abū Dāwūd y An-Nasā’ī – isnād ṣaḥīḥ]
Es obligatorio para todo musulmán y musulmana recitar cien veces todas las mañanas:
“Lā ilāha illā Allāh waḥdahu lā sharīka lah, lahul mulku wa lahul ḥamdu wa huwa ‘alā kulli shay’in qadīr.”
(No existe otra deidad excepto Allāh, Único, sin copartícipe; Suyo es el dominio y la alabanza, y Él es capaz de todo.)
Estará refugiado contra Satanás hasta la noche. Tal como aparece en el ḥadīth de Abū Hurairah رضي الله عنه quien reportó que el Profeta ﷺ dijo:
“Man qāla: Lā ilāha illā Allāh waḥdahu lā sharīka lah, lahul mulku wa lahul ḥamdu wa huwa ‘alā kulli shay’in qadīr.”
(Aquel que diga: “No hay deidad excepto Allāh, Único, sin copartícipe; Suyo es el dominio y la alabanza, y Él es capaz de todo”) diez veces al día tendrá la recompensa de haber liberado diez esclavos; se le inscribirán cien buenas acciones, se le borrarán cien malas, y será protegido de Satanás ese día hasta la noche, y no habrá nadie que lo supere excepto quien haga más que él.)
Y aquel que diga:
“Subhāna Allāhi wa biḥamdih.”
(Glorificado sea Allāh y con Su alabanza.)
Cien veces al día, sus pecados serán perdonados aunque sean tan abundantes como la espuma del mar.
[Al-Bujārī y Muslim]
Allāhumma innī a‘ūdhu bika an aḍilla aw uḍalla, aw azilla aw uzalla, aw aẓlima aw uẓlama, aw ajhala aw yujhala ‘alayya.”
(Oh Allāh, en Ti me refugio para no desviar ni ser desviado, para no oprimir ni ser oprimido, para no insultar ni ser insultado, para no tratar mal ni ser maltratado.)
[Imām Aḥmad, Abū Dāwūd, At-Tirmidhī e Ibn Mājah; Abū Dāwūd lo articula con isnād ṣaḥīḥ]

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